El año 2003 hicimos ─junto a un grupo de amigxs con el que nos autodenominamos Artistas Sumergentes─ una exposición llamada 1° Bienal de San Pablo, en el restaurante El Tránsito, ubicado en avenida San Pablo.
Era la primera de tres muestras, pues la siguiente fue la 2° Bienal de Venezia (hecha el año 2004, en el Restaurante Venezia) y la tercera sería la Bienal de La Habana en alguna salsoteca, evento que nunca llegó a concretarse.
Las bienales se proyectaban como lugares de revisión. En la primera bienal lo revisado fueron los iconos artísticos nacionales fundadores de las vanguardias de artes visuales locales. Las bienales eran exposiciones autogestionadas, que duraban alrededor de cuatro horas, lo que significaba principalmente la fiesta de inauguración. De la primera existen registros fotográficos tanto de las obras como del evento en sí. Las bienales consideraban la búsqueda de lugares paralelos a los convencionalmente utilizados por las artes visuales, especialmente bares, “recortamos específicamente el momento de la inauguración y lo proyectamos a un territorio que subraya el momento festivo, considerando que el espacio de creación y discusión artística está fuertemente ligado al bar, al café, al lugar de la bohemia; un lugar de libertad acogedora que supera los términos fríos y excluyentes de la galería”[1].

Participaron de ambas bienales Paz Zamorano, Alex Meza, Francisca Montes, Francisca León, David Román, Mónica Bate y Loreto Ledezma.
[1] Del texto “Acerca de la exposición 1° Bienal de San Pablo” escrito por A. Meza y D. Román con ocasión de la muestra.
