Feminismo en el arte latinoamericano

Feminismo en el arte latinoamericano fue una presentación incluida en el libro Diálogos XII Bienal Internacional de Artes de Valparaíso, publicación que recoge parte de las ponencias del ciclo de conversaciones de la XII Bienal Internacional de Artes de Valparaíso, realizada en 2024. El volumen reúne quince intervenciones que conformaron un espacio de reflexión e intercambio en torno al arte contemporáneo y sus cruces con otras áreas del pensamiento.

En esta presentación propuse un recorrido por distintas experiencias de arte feminista en Latinoamérica, abordando preguntas sobre sus definiciones, propuestas y tensiones, pero situando el análisis desde un eje central de mi trayectoria: la educación artística. El interés estuvo puesto en pensar cómo las prácticas y obras de artistas feministas pueden ofrecer herramientas para aprender, desaprender y abrir nuevas perspectivas en espacios educativos, tanto formales como no formales.

La ponencia se articuló en torno a interrogantes como: ¿qué aporta el arte feminista latinoamericano a la educación artística?, ¿qué miradas específicas se producen al posicionarnos desde este territorio, tanto en la creación como en el activismo? Estas preguntas se desarrollan a partir del análisis de obras de artistas de los siglos XX y XXI, que evidencian cómo el arte feminista se construye desde los márgenes, tensionando la institucionalidad y reconociendo la experiencia personal como un hecho político. En este contexto, el cuerpo —en su potencia y vulnerabilidad— aparece como soporte y lugar de resistencia, estrechamente vinculado a la performance.

Durante la presentación se revisaron obras de creadoras como Laura Rodig, Mónica Mayer, Clemencia Lucena y Regina José Galindo, que dan cuenta de una producción artística feminista con una posición política clara y comprometida. Asimismo, se planteó la necesidad de releer, desde una perspectiva feminista, el trabajo de artistas precursoras y modernas como Celia Castro, Elmina Moisan y Judith Alpi, cuyas obras aportan claves fundamentales para comprender la historia del arte en la región.

Finalmente, se compartieron algunas ideas para la educación artística desde el arte feminista, entre ellas: la conciencia del cuerpo como herramienta de aprendizaje, la valoración del trabajo colaborativo, la primacía de los procesos por sobre los resultados, la relectura crítica de la historia del arte, el ejercicio de nombrar lo omitido, la incorporación de referentes alejados del androcentrismo y el eurocentrismo, y el uso de materiales y prácticas locales, como la artesanía.

El libro fue publicado por el Museo Baburizza junto a la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Valparaíso, y constituye una memoria colectiva de la XII Bienal. Para mí, esta participación representó una oportunidad de aportar a un diálogo necesario entre arte, feminismo y educación, desde y para Latinoamérica.